Diamantes naturales

Es la piedra preciosa por excelencia e de inigualable belleza, dureza y brillo, su rareza la convierte también en la más valiosa. Los diamantes naturales tienen una larga tradición y se han convertido en una joya valiosa que perdura en el tiempo y se transmite de generación en generación.

Los diamantes naturales, además, son mucho más respetuosos con el medioambiente ya que la huella de carbono es un 69% menor que la de los diamantes de laboratorio, que muchos erróneamente consideran “ecológicos”.

Desde los primeros diamantes hallados en el siglo IV a.C en la India, hasta hoy, son muchas las historias y leyendas que han surgido alrededor de este raro mineral. Pero, ¿sabes qué se esconde realmente detrás del brillo de un diamante?

Un diamante es un mineral natural compuesto por carbono puro cristalizado bajo condiciones de presión y temperatura extremas. Formados hace miles de millones de años por una serie de erupciones volcánicas, los diamantes quedaron escondidos en depósitos naturales alrededor de todo el mundo, atrayendo la curiosidad y fascinación de viajeros y comerciantes de distintas culturas. De hecho, fue Alejandro Magno quien trajo los primeros diamantes a Occidente, en el siglo II a.C., revelando los secretos que se guardan bajo tierra.
Apreciados especialmente por su excepcional dureza y por el gran brillo que poseen una vez tallados, hay cuatro factores de calidad que definen el valor de un diamante conocidos como las 4Cs por sus siglas en inglés:

  • Carats (peso en quilates)
  • Colour (aunque generalmente incoloros, pueden encontrarse en amarillo, rojo, rosa, azul, verde, marrón…)
  • Clarity (pureza)
  • Cut (corte)

La combinación de estas 4Cs define la belleza única e inigualable de cada diamante. Si el resto de los factores son iguales, el valor de un diamante aumenta con su peso en quilates. Un quilate es equivalente a 0.2gr.

¿Te cuento un secreto… sobre los diamantes?

Algunas culturas antiguas le atribuyeron al diamante propiedades beneficiosas para la salud, utilizándolo como un talismán de protección contra los malos hechizos, los venenos y la peste, entre otras enfermedades.

Sus connotaciones románticas provienen de tiempos antiguos, cuando se expandió la creencia de que un diamante natural podía hacer que un amor fuera para toda la vida.

A lo largo de los años, se han ido descubriendo reservas de diamantes en 35 países. Las más importantes actualmente están en Rusia, Botswana y Sudáfrica.

Hay diamantes que tienen mucho que contar. Te recomendamos que investigues algunos de los diamantes más legendarios como el Gran Mughal, que pesa más de 105 quilates y del que se dice que aparece en antiguos textos mesopotámicos, o el Eureka, el primer diamante hallado en África.

Todas las joyas de Secrecy están hechas con diamantes naturales y de origen ético, certificado como libres de conflicto por el Certificado de Kimberley, y trazable.